Comercio Justo
Para que un producto llegue a nuestras manos como consumidores ha tenido que pasar por muchos procesos y manos. Aunque parece una reflexión evidente, pocas veces nos detenemos a pensar en ello.
Desafortunadamente, el sistema comercial mundial no contempla el bienestar de todos aquellos implicados en el proceso de producción, distribución y comercialización. Esto hace que se genere a lo largo de la cadena productiva, iniquidad, pobreza y un creciente deterioro del medio ambiente.
Por estas razones surge un movimiento social global que promueve otro tipo de comercio, "uno basado en el diálogo, la transparencia, el respeto y la equidad": el comercio justo.
Existen varias organizaciones de Comercio justo que trabajan para crear alternativas al sistema comercial convencional, que apoyan a los pequeños productores y defienden los derechos de los trabajadores.
La labor más grande es la educación del consumidor, y con esto lograr un cambio en las reglas que rigen el sistema comercial.
"El Comercio Justo va más allá del intercambio: demuestra que una mayor justicia en el comercio mundial es posible. Resalta la necesidad de un cambio en las reglas y prácticas del comercio convencional y muestra cómo un negocio exitoso puede también dar prioridad a la gente."
Los principios internacionales del comercio justo son:
La creación de oportunidades para productores con desventajas económicas.
Transparencia y responsabilidad.
Prácticas comerciales justas.
Pago de un precio justo.
Asegurar ausencia de trabajo infantil y trabajo forzoso.
Compromiso con la no discriminación, equidad de género y libertad de asociación (sindical)
Asegurar buenas condiciones de trabajo.
Facilitar el desarrollo de capacidades.
Promoción del comercio justo
Respeto por el medio ambiente
¿Cómo identificar los productos?
Existen dos tipos de sellos que los identifican internacionalmente, la marca OCJ o el sello Fair Trade Organization.
También podemos apoyar el comercio justo cuando preferimos productos locales; cuando preferimos a los pequeños productores por encima de las grandes compañías.
Es fundamental también tener en cuenta la importancia de el consumo local. Así apoyamos a los pequeños productores locales y evitamos la contaminación producida por el transporte de largas distancias.
Fuente: Asociación internacional de comercio justo
Etiquetas: comercio justo, consumo responsable, economía solidaria